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miércoles, 9 de agosto de 2017

VIAJANDO A LO INESPERADO... UN VIAJE ROMÁNTICO?

Recuerdo que, cuando empecé el Blog allá por Octubre del año pasado, ya llevaba tiempo pensando en hacerlo como comenté en la primera de las entradas. Había un factor que junto con otros me estuvo frenando a empezar con mis redactados semanales: El miedo a lo desconocido. Escribir en un Blog no era algo nuevo para mí, pero mi modesta incursión anterior se limitaba a narrar algunas carreras, entrenamientos... vamos, el clásico Blog de un deportista. Con este quería desnudarme a base de palabras y, por mucho humor que a veces intente usar, hablar de cosas realmente privadas. Qué iba a pensar la gente? A quien le iba a importar mis batallitas? Como iba a reaccionar yo mismo?



A día de hoy no tengo respuesta clara a ninguna de esas preguntas, ni siquiera a la tercera, que por depender únicamente de mí, debería ser la más fácil! Siempre he tenido miedo a los cambios. Por favor, que no me sermonee nadie con la famosa Zona de Confort, que últimamente está siendo tan utilizada o más que ESO NO, LO SIGUIENTE o cualquiera de las frasecitas de mi amigo Pablo C... (por cierto, debo una entrada aparte a ese franquiciado de la poesía agendada). Creo que hablar de la zona de confort y de que uno mismo sale de ella feliz y contento como Rambo a pecho descubierto enfrentándose con su cuchillo multiusos a 100 Vietcons es una negación de la propia zona! Si algunos de vosotros, atrevidos valientes kamikazes, disfruta del riesgo, enfrentarse a retos mortales varias veces al día, y sonreír cuando un camión se acerca sin frenos, no queréis decir que os estáis moviendo en vuestra zona de confort y que para salir de ella deberíais quedaros en casa viendo la tele y lejos del peligro? Mmmm... Tomo nota para otra entrada! Coelho... Zona de Confort... Bueno... Espabilo!

Hace ya más de una década estaba en una época de muchos cambios. Hacía pocos meses que había formado pareja con la que es mi mujer o mejor, en homenaje a Pablito, ya que no le escribo hoy "mi compañera de viaje que, es a la vez, timonel, capitán, vela, viento y corriente en la inmensidad del océano del amor"... jajaja! Alguien tiene un poco de sacarina, por favor? Me está subiendo el azúcar! El mencionado emparejamiento se produjo poco antes de la grabación del primer y único disco de Death Silence, que, siguiendo la maldición de las bandas, se disolvió 2 meses después. Además acababa de recibir la noticia de que había sido afortunado en un sorteo público y me había correspondido un Piso de Alquiler para jóvenes en régimen de protección oficial, con lo cual, me encontraba de papeleo a la vez que planificaba una nueva vida.

Nunca he destacado por mis habilidades (al menos por lo sobrante de ellas), y mi noviazgo no estuvo exento de mis torpezas. Ni mi pedida de mano sin venir a cuento alguno en un Bar cualquiera al lado del trabajo de Vanesa, ni la aceptación de ella a bocajarro y durante un cabreo monumental que yo llevaba por otro tema, y además varias semanas después de la solicitud habían sido muy ortodoxos. Entonces las redes sociales no existían y no veía las fotos y los videos de esas peticiones que cualquier hijo de vecino hacía en una playa de arenas blancas durante una despejadísima puesta de sol mientras los delfines saltaban de fondo sin ánimo alguno de cazar a ningún pececillo a la vez que suena "la canción" interpretada, por supuesto en directo, por "el grupo". Daba igual! El boca a boca funcionaba casi igual de rápido y más contundentemente! Había que dar una buena capa de pintura al óxido de mi falta de protocolo. Qué tal un viaje? Qué tal un viaje con entrega de anillo secreto??? Qué tal a Praga???

Ahhhh!!! Eso ya suena más trendy, verdad??? Si! A mi por entonces novia se le escapaba el nombre de la ciudad Checa cada dos por tres. Como el secreto no iba a estar en el destino, lo planificamos juntos. Información, viaje, hotel... todo dispuesto! Encontramos una auténtica ganga! Las fechas eran propicias para un buen descuento. Pleno mes de Febrero! En la parte más fría del invierno nos disponíamos a viajar a un país de la zona centro/este europea pero el calor de nuestra pasión derretiría la nieve y que el latir de nuestros enamorados corazones suavizarían el clima! (Calla Pablito! no ves que estoy escribiendo???) Con el destino atado, faltaba el anillo! Debía hacerme con él con tiempo y antelación más que suficientes! Así lo hice! La tarde casi noche de antes de despegar estaba yo visitando las joyerías de la calle de Sants! Para no dejar ningún cabo suelto, decidí también hacerme con un buen resfriado previo. Era uno de esos que no se limitan a estornudos, mocos y fiebre... sabéis esos en los que entra un extraño picor en los ojos a intervalos y te obligan a cerrarlos con el consiguiente lagrimeo??? Si, de esos era. En la joyería pensaban que yo estaba emocionadísimo con tanto lloro mientras pagaba la pieza... No pasaba nada! El tenernos que hacer el pasaporte de urgencia la mañana del día de la compra tampoco supuso ningún susto no (que va). Caímos 2 días antes de que la república Checa no era miembro de la Unión Europea, y que aunque admitían DNI, recomendaban encarecidamente llevar pasaporte internacional.

Todo en orden! Billetes, maletas, dinero en coronas checas, libro de viaje, anillo oculto, pregripazo... Mi primera preocupación en el aeropuerto fue si el anillo pitaría o no en el detector de metales. No lo hizo, así que pasé a la segunda! Nunca había volado! La verdad, nunca pensé en ello como algo a temer. Al descubrir que los cambios de presión por los ascensos/descensos no son buenos amigos de las cabezas sinusíticas y que provocaban notar que te practicaban una endodoncia sin anestesia en el tímpano, conocí que el arte de volar era mucho más que unas pequeñas turbulencias! Además, como hacíamos escala en Zúrich, tuve que multiplicar por 2 mis torturas particulares.

Durante el vuelo repasábamos la guía de Praga que llevábamos en el equipaje de mano y recuerdo especialmente una recomendación: "No coja un Taxi que no esté identificado como TAXI. En el aeropuerto hay muchos y suelen ser mucho más caros que los regulados". Bien, teníamos muy claro que no aceptaríamos ningún transporte no oficial! Aparte de eso fuimos planificando visitas, actividades... todo iba a ser perfecto, salvo mi resfriado, que seguro se curaba!

No a mucho tardar desde que las ruedas del avión tocaron tierra localizamos nuestras maletas. Bien! Todo iba a la perfección! Salimos por la puerta del aeropuerto Praguense y saltó a nuestro encuentro un hombre armado con un walkie talkie! Casi antes de que la señal de nuestras pupilas contemplando la imagen del tipo llegase a nuestro cerebro, comenzó a decir TAXI? TAXI??? Nos quedamos patidifusos! YES! le dijimos! Y mientras la S final recorría aun el frío día de la Republica Checa otro individuo, que se intuía recién salido de alguna edición de Mister Olimpia agarraba las maletas, la introducía en su Taxi, y nos abría la puerta! Estábamos sentados en los asientos traseros y nos preguntamos abiertamente "has visto si ponía TAXI?. Yo diría que no..." Efectivamente! Nuestros planes de otear el horizonte aeroportuario para discernir entre los auténticos y falsos transportes se fueron al carajo en un segundo! Pero aquel hombre fue muy rápido! Parecía muy amable, y la antena de su walkie talkie era muy larga! Tratando yo de tragar saliva, el hombre de tamaño de oso se acomodó ante el volante y preguntó por el destino. Le mostramos la hoja de la reserva del hotel a lo que asintió "Aaaaaahhh!!!! Apollon!!! Ok!!!". No, no me había puesto un mote! Apollon era el nombre del hotel! Bueno, el hombre parecía conocer perfectamente el destino! Arrancó su coche y empezó el traslado a nuestro hogar durante unos días.

Durante el trayecto vimos que realmente el tiempo era frío. No había nieve visible, pero se podían apreciar placas de hielo en algunas zonas de la calzada... El problema es que el fortachón taxista parecía creer que su registro en Press de Banca podría salvarle de un accidente a juzgar de la velocidad con la que pilotaba. Posiblemente sería así, pero oiga! que nosotros íbamos detrás! Al adentrarnos en zona urbana el paisaje distaba mucho de lo que veíamos en Internet y guías turísticas sobre la ciudad de Praga. Íbamos contemplando a través de la ventanilla el típico paisaje gris de los países del la antigua zona comunista. Descubrimos que lo del tranvía de Praga era cierto, y compartía carretera al 100% con los automóviles, sin separación alguna! Nuestro piloto local giraba sobre las heladas vías de forma brusca, y yo ya empezaba a sentirme como en esa escena de El Coleccionista de Huesos cuando el matrimonio que cogió un taxi se despierta atravesando una zona de naves industriales justo antes de descubrir que el conductor era un asesino! Finalmente llegamos al hotel Apollon... Un momento! Éste no es! Si! Ponía Apollon en un cartel, pero en las fotos era diferente! Era mucho más bonito! Bajamos del coche y Schwarzetaxier hizo una rápida conversión de coronas a Euros. 10 euros! O la guía se equivocaba, o era un taxi de verdad sin cartel alguno, o no había hecho bien la conversión, ya que el precio se nos antojó de lo más económico!

Entramos en el vestíbulo del Apollon. Creo que si no hubiese sido por la amabilidad y profesionalidad del personal de recepción nos hubiésemos buscado otro resguardo. Veamos... no era un edificio en ruinas, pero el interior tenía la misma leyenda de calidades que denotaban por fuera los edificios que vimos durante el trayecto. Entramos en la habitación y vimos que, efectivamente, teníamos cama de matrimonio (2 camas convencionales unidas y con un colchón de, por lo menos, 2 cms de espesor tirado encima). Inmediatamente pasé a creer que había alguien más en la habitación! "Allo??? Allooooo????". Me giré pero no había nadie! Busqué en el baño, y tampoco! Era en la habitación de al lado! Alguien, en no se qué idioma, estaba llamando a su casa y se le escuchaba con tanta claridad como si estuviese allí mismo! Las paredes no debían ser mucho más gruesas que el colchón, y sin duda, de un material similar. Exploramos la estancia y descubrimos un libro con un mapa de la ciudad y una explicación detallada de donde se hallaba posicionado el hotel con respecto al centro de la ciudad, y así mismo, la ubicación de los transportes para llegar al mismo. Descubrimos con alegría que una parada de metro (Kobylisy, por el barrio en el que estábamos), estaba, al menos sobre el mapa, muy muy cercana de nuestro alojamiento.

Vista del Hotel Apollon extraída de Tripadvisor. 

No estábamos muy animados. Todo lo que habíamos visto hasta el momento era feo y lejos de nuestras expectativas, así que decidimos acercarnos al centro de la ciudad donde a bien seguro, a menos que existiese una conspiración mundial, Praga se destaparía como la hermosa ciudad que nos habían vendido. Miramos bien el mapa del hotel que decidimos no llevarnos por la facilidad para llegar a la estación... Salir, girar a la izquierda, y en el siguiente cruce, seguir las vías del ferrocarril... y en nada, el túnel que nos llevaría a la felicidad! Dejamos en la habitación todo salvo el dinero y claro, el anillo, empezamos el que debía ser un corto paseo hasta el suburbano y a caminar!

Llegamos al cruce y si, allá estaban las vías del ferrocarril urbano. Empezamos a seguirlas por la acera en una larga, muy larga calle que bajaba ligeramente. Hacía mucho frío, cada vez más, pero nada que no fuese soportable, Cuando ya llevábamos un rato caminando, empezamos a comentar que siempre pasa igual, que en los planos todo parece más cerca y que luego hay que caminar más de lo prometido... La zona cada vez parecía menos civilizada. Las casas estaban más distanciadas entre si y ya estaba anocheciendo. Vimos unas luces y pasamos junto a un pintoresco lugar llamado, a juzgar por lo que indicaba un cartel de Neón, TENDER MASSAGE. Por si había algún tipo de duda, por una de las ventanas de la planta baja se veía claramente a un tipo "empujando"! No tenía ningún problema! Apenas había corrido la cortina, que debía ser de una capa del mismo material del que estaban fabricadas las paredes del Apollon! Dejamos al tipo bombeando mientras seguíamos descendiendo por la ya muy larga calle. Me paré a mirar el reloj y me di cuenta de que aquello debía ser algún error, pues llevábamos andando más de 45 minutos! Empezaba a preguntarme por el momento en el que no vimos a la boca de metro cuando un perro empezó a ladrarme asesinamente a la oreja! Si! Estábamos junto a una casa cuyo vallado consistía en unos somieres reciclados y el can no me arrancó el pabellón auditivo de milagro! Aquello ya lo había visto muchas veces en películas! Un poli puteado siguiendo a un chungo y salta un perro ladrando! Pero yo no estaba en una película! o si???  Aun no estaba repuesto del susto del mejor amigo del hombre cuando pasó uno de los Tranvías, literalmente echando chispas por la vía! Más que chispas parecían llamaradas que casi nos chamuscan la ropa!

A todo esto, la temperatura iba descendiendo... era evidente. No habíamos tomado el camino correcto! Estábamos en una de esas situaciones absurdas en las que, por no admitir el error mutuo, seguíamos adelante esperando algún milagro! Finalmente, al llegar a una parada del Tranvía, comprobamos que efectivamente nos estábamos alejando! Tocaba deshacer la hora de camino! Y yo con el anillo encima! En parte lo cargué para no llevarme un disgusto en el hotel cuyas paredes imploraban por un butrón, y en parte esperando encontrar una idílica localización donde hacerle entrega a mi amada de semejante alhaja! Ahora mi máxima preocupación es que no apareciese un compañero de gimnasio del Taxista y me pidiese "lo puesto"! Debía protegerlo hasta el día siguiente! Si! El TENDER MASSAGE no parecía lo más adecuado para la entrega! Debíamos volver con vida al Apollon! De vuelta, ya divisando el Neón de la casa de "relax", el maldito perro volvió a asustarme! Casi salto a la carretera y de no haber pasado otro tranvía con lanzallamas incorporado que, coordinado con el lobo doméstico, casi vuelve a incinerarme! Al pasar junto al TENDER vimos que el hombre seguía ahí, simulando la perpetuación de sus genes! O íbamos muy rápidos subiendo, o el tipo tenía una resistencia encomiable! Finalmente llegamos al cruce inicial en el cual empezamos a seguir las vías del ferrocarril, y vimos para nuestro asombro que habían otras vías que tomaban la calle de al lado. Las seguimos y a los 100 metros estaba la estación de metro de Kobilisy, y a 4 o 5 paradas, el centro de Praga!

Por un error en un cruce habíamos estado caminando durante 2 horas a unos 3 bajo cero, salvando perros rabiosos, prostíbulos e incineradoras con pasajeros a bordo, cuando teníamos el destino literalmente a 5 minutos del hotel! Recordé el episodio inicial del anime Ranma 1/2, cuando el enemigo de Ranma sale de su casa para batirse en duelo con el protagonista y, aun conocedor de sus problemas con la orientación, acude seguro pues sólo ha de girar la primera a la derecha... no acierta ni esa, y se pasa el resto de la serie sin saber ni volver a casa. Vanesa propuso comprar un bono y acercarnos al centro, pero yo estaba tan decepcionado, abatido, resfriado y congelado, que le dije que no. Volvimos a entrar en Apollon, y ya desde el pasillo empecé a escuchar "Allo?????". El vecino seguía llamando a su casa, y sabía que el hecho de meternos en la habitación no iba a librarnos de escuchar todo su parlamento! Me tumbé en la cama tan derrotado que ni noté que el colchón era poco menos que atrezo. Recuerdo, y lo digo muy en serio, que me pregunté si la Praga bonita no sería otra con el mismo nombre pero en otro país!

Ya era de noche, y Apollon no tenía restaurante como servicio. Nos informaron que en hoteles cercanos disponían de ese lujo. Totalmente decepcionado salí del hotel en compañía de Vanesa y aprovechamos para hacernos un poco con el que sería nuestro barrio por unos días. Encontramos rápido otro hotel y allí todo empezó a arreglarse. El restaurante era muy lujoso a la antigua usanza, o sea, pieles por todos lados, animales disecados adornando las, estas si, gruesas paredes, mobiliario de madera maziza... Un joven camarero nos hizo sentarnos en una sala casi vacía. Recuerdo que sonrió al ver mi gorro de Deicide. Deduje que sería un secreto admirador del metal, y lo confirmé cuando, al quedarnos solos en la sala, por el hilo musical del local empezó a sonar música heavy y acto seguido se asomó por la puerta haciéndome un OK con el dedo! La cuenta de la cena fue otra alegría. Hasta que no encendí la calculadora del móvil creí que no estaba convirtiendo bien de una divisa a otra!

De vuelta a la habitación procedimos a hacer reflexiones y a coger fuerza de voluntad para el día siguiente. Al despertar, Vanesa se hallaba sentada en el borde de la cama, con la cortina abierta, mirando el horizonte extasiada. Estaba nevando. Bueno, mejor dicho, debía llevar nevando toda la noche a razón de que todo estaba absolutamente cubierto de un grueso manto blanco. No tenía más oportunidades... no podía arriesgarme a otro cruce mal interpretado... y allí, entre 4 paredes de papel y sentados sobre un colchón testimonial, le entregué al final el anillo único! Lo hice temblando! No sé si por el frío, por el resfriado, por los nervios, o por todo junto!

Desde ese momento todo fue como la seda, y realmente pudimos constatar como la famosa ciudad hacía justicia sino superaba a las crónicas que hablaban sobre ella. Los siguientes días no estuvieron libres de anécdotas, pero el propósito de hoy no era explicar la totalidad del viaje. En definitiva, aquellos días, concretamente aquel despertar contemplando la nieve en el modesto y ahora muy querido barrio de Kobylisy, bien valieron ladridos en la oreja, chispas incendiarias y... bueno... la visión del TENDER MASSAGE podría habérmela saltado!


6 comentarios:

  1. Oh! Si el fondo de la historia es muy romántico...Aunque lo del Tender massage puaj!
    Las "pedidas" tradicionales son aburridas y vosotros tenéis una maravillosa anécdota que contar.
    Genial el post, muy divertido!

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    1. Muchas gracias por comentar!!! Me alegro mucho de que te haya divertido. Como siempre, son hechos reales. Repasando el post con Vanesa nos hemos reído mucho pues íbamos recordando cosas que ella había olvidado. Si! Tiene un principio, final y fondo románticos... tender, por llamarlo así ;)

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  2. Ahora tendríais que repetirlo pero sin ir al Apollon (vaya nombrecito). Siempre he oido que Praga es preciosa, pero después de leer esto......jaja. Lo bueno es que estáis juntos estéis donde estéis. Abrazaco de oso para vosotros.

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    1. Rafa, muchas gracias! Es cierto que Paga es preciosa, y además, al menos cuando fuimos, muy asequible (comida y bebida, y muy bueno todo). Nos lo planteamos para ir con los niiños, y eso si, no al Apollon!!! Un abrazo, Rafa!!!

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  3. Me ha encantado como siempre!!!
    Si es que deberías escribir un libro porque enganchas desde el principio!!
    Me parto con el tender massage jajajaja
    Yo estuve un Enero en Praga a menos 13 grados y me pareció preciosa. Buen sitio para pedirle la mano como Dios manda ;)
    Plantéate lo del libro. Ahí lo dejo.

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    1. Cris, muchas gracias! Batiste nuestro registro de -9 grados al día siguientede la nevada. Gracias por tus ánimos. Mi sueño máximo sería vivir de lo que escribo... gracias por alimentar esa ilusión!

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