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miércoles, 10 de enero de 2018

... Y PARA EL PRÓXIMO DÍA: REDACCIÓN!

-Porqué te gusta tanto escribir, Alberto?

-Sabes? Me encanta que me hagas esa pregunta. De hecho estaba pensando en escribir un post sobre ello! Todo empezó con aquella redacción en 1982...

-Redacción? 1982? Estamos deseando que nos expliques!

-Lo sé! Pues verás...

Habéis visto The Commitments? Para los que no hayáis tenido el placer no puedo hacer más que recomendárosla. Para mi lo tiene todo. Es divertida y tiene música, muy buena música! Refleja la realidad de las bandas con un humor y a la vez una crudeza increíble, pasando por todas sus facetas (la creación, los Egos inflados, la maldición del triunfo...)... Uno de los personajes principales, Jimmy Rabbitte, ejerce como mannager del grupo de Soul que da nombre al Film y, en varias escenas, aparece en la bañera entrevistándose a si mismo. Jimmy tenía tanto que decir que no podía esperar a que nadie le preguntase para contarlo, así que mientras tomaba un baño en su destartalada casa de Dublín, hacía las funciones de entrevistador y entrevistado. Esas tomas me encantaban por 2 cosas: Por el desparpajo y la personalidad del personaje y porque a mí también me gustaría que me entrevistasen! Al igual que Jimmy, la necesidad que tiene el gran público de saber de todo lo que quiero contar es cuestionable pero, coincidiendo con él no puedo evitar hacerlo. Yo sustituí el baño de espuma por un Blog, y aquí estoy, dando ruedas de prensa sobre los temas que tal vez sólo a mi interesan!


Quién sabe si todo ese afán viene de mi vocación frustrada de escritor/periodista... Pero... de donde viene esa afición? Nací con ella o fue inculcada? Bien! Me encanta que me hagas esa pregunta!!! Preparo la bañera y allá voy!

Jimmy Rabbitte y yo estamos encantados de conocernos y de que nos preguntéis!

Corría el año 1982 cuando Don Alberto, uno de los profesores que teníamos asignado en 4º de EGB, dentro de su papel como profesor de Lengua Castellana, nos encomendó una redacción para la próxima clase. El Tema era libre. No era ni mucho menos la primera que nos hacían escribir para ser leída en voz alta entre los entrañables muros de aquel ya centenario colegio, y varias de ellas nos habrían sido ordenadas por el profesor con el que compartía nombre.

Don Alberto era un Maestro de libro! Casado con otra profesora del centro (la Señorita Lourdes), con aspecto de ser mayor independientemente de su edad, gafas, que como todo el mundo sabe aun a principios de los 80 proporcionaban mayor sabiduría, polo azul marino con camisa debajo, un tono de voz que dentro de lo monocorde era peculiar, cierto gusto por utilizar la regla de madera cuando había que "tomar medidas a los alumnos"... y un muy particular gesto que hacía con las manos y que mi compi Ismael supo imitar a la perfección en el reencuentro de la clase hace unos meses... Ese maestro arquetípico fue el responsable de La Redacción.

No recuerdo el porqué pero yo, aficionado como era entonces al Fútbol y seguidor del Barça, decidí hacer mi particular previa del partido de ida de la Súper Copa de Europa entre el F.C. Barcelona y el para mi entonces desconocido Aston Villa F.C. El Club Británico venía de ganar la entonces Copa de Europa y el Barça, que gracias a un gol fantasma de Quini (fantasma porque sorprendió al cámara de la tele, y si no sale en la tele es que no existe...) se proclamó campeón de la extinta Recopa de Europa. Supongo que uno de los motivos para elegir ese tema para responder al encargo de Don Alberto fue lo crecido que estaba yo con ese título! El Barcelona de entonces no era el de hoy en día, y ni muchísimo menos el de Guardiola. Yo tenía 10 años aun sin cumplir y a parte de finales de Copa del Rey y las eternas repeticiones de los goles de la Final de Basilea, pocos triunfos había visto al equipo de mi ciudad, así que aquello me tenía enfervorizado! Si, ese iba a ser el asunto que iba a gastar tinta de mi Bic Cristal azul y una hoja cuadriculada de mi carpesano de anillas!

Así me veía yo a mi mismo mientras escribía mis redacciones... sin el cigarro, eso si!

Yo tenía clarísimo que mi equipo iba a vencer! No tenía en cuenta que el rival, del que nunca había oído hablar, venía de proclamarse vencedor en una competición de mayor calado e importancia, así que me dediqué a hacer un panfleto que bien podría haber sido comprado por Leónidas para leérselo a sus hombres antes de dar la primera lanzada en las Termópilas! Bueno... no exageremos, porque a decir verdad no recuerdo mucho de lo que escribí. Sé que aludía a muchos tópicos como la tristemente famosa violencia de los hinchas británicos (porque aquí eran todos muy correctos y educados, si si... seguro que si...), el Tea de las 5... y todo aliñado con bromas y mi infantil sentido de la parodia. Sin muchas expectativas sobre la trascendencia de una redacción más, llegó el día de la lectura...

... porque claro, la redacción no era para que Don Alberto desgastase las lentes de sus gafas! Debíamos leerla uno a uno, ante toda la clase. El turno creo recordar era aleatorio, y cuando llegó el mío, abandoné la última fila de la clase donde tan cómodamente estaba parapetado junto a mi amigo Ricardo y desde donde, como Mónica sabe bien, podía "remugar" a gusto. Empecé a leer y al llegar a la primera broma la clase reaccionó positivamente riéndose abiertamente. Alcancé la segunda y las risas eran carcajadas, carcajadas que se mantuvieron durante el resto de la lectura. Yo estaba encantado! Sin proponérmelo me había convertido en una especie de monologuista de un ochentero Club de la Comedia y que queréis que os diga... me sentía la mar de a gusto viendo desternillarse a mis compañeros y compañeras con las tonterías que había plasmado en una maltrecha hoja de papel. Acabé la lectura y todos aplaudieron! A mi? Aquello no era un error? Si lo era, era bienvenido! Volví a adentrarme entre aplausos en mi trinchera de la última fila de pupitres y allí estaba mi amigo Ricardo, sujetándose la tripa y con lagrimones recorriéndole sus pecosas mejillas. Yo me sentía en la gloria! Pero ahí no quedó mi premio. Cuando todos acabaron sus lecturas, Don Alberto hizo un breve resumen de la jornada y vino a decir algo así como "y ahora como supongo que todos estamos esperando, que vuelva a salir Alberto Tello a leer su redacción"! Aquello era inaudito! Me habían pedido un Bis! Fue tan divertido como en la lectura original. A esa edad los niños aun no se cansan de lo que les gusta y el humor no decayó!

Para acabar de redondear el éxito, el Barcelona venció el partido de ida en el campo del Aston Villa. Aquello fue bueno, pero lo que me quedó fue el retumbar de las carcajadas de complicidad de la clase, la sonrisa del profesor y sobretodo los ojos verdes de Ricardo tras sus gafas empañadas de lágrimas. Por supuesto, y como niño que era, no supe gestionar mi éxito, al igual que el Barça que cayó vapuleado en el partido de vuelta! Claro que no! Aquello no llegó a repetirse, o al menos no en tal estallido de espontaneidad y naturalidad. Desde aquella redacción estaba deseando que mandasen otra, y otra, y otra más, pero no sabía dosificar las especias que añadía a mi plato principal de turno. Desde siempre fui muy crítico conmigo mismo y me di cuenta de que sin que nadie me lo dijese, estaba pasando de hacer gracia a hacerme el gracioso en mis escritos. Me daba cuenta de que tal vez aquello fue flor de un día, y que ni de lejos era como mi compañera Cristina, quien tenía ganado a perpetuidad el título de Poetisa de la Clase! Repito: Era un niño, así que bienvenidos esos errores y abusos de chistes repelentes! Por fortuna para mi (y desgracia para vosotros), no abandoné el hábito de la escritura y algo incluso más importante y que vino dado por un consejo de, otra vez, Don Alberto: "Para escribir bien lo mejor que puedes hacer es leer mucho.". No me parecía tan obvio en el momento de escucharlo, pero le hice caso, vaya que si, así que también adquirí el actualmente descuidado placer de la lectura.

La influencia de aquel profesor no acabó aquel día pidiéndome una vuelta al escenario. Una vez abandonado el colegio y comenzada mi aventura entre hormonas desatadas y contenidas en un instituto, mi madre se encontraba de vez en cuando con el matrimonio de profesores y mi tocayo siempre le preguntaba "Qué hace Alberto? Sigue escribiendo? Tiene que hacer periodismo". A mi madre le faltaba tiempo para informarme. Yo seguía con mis estudios de administrativo e informática (ya existía!) y en secreto pensaba que tal vez, sólo tal vez, cuando acabasen los 5 años de FP podría aventurarme a hacer lo que hiciese falta de Bachillerato, selectividad, y a la Carrera! Uffff... demasiadas cosas y más para alguien que con 17 años ya tenía la fortuna de estar trabajando y disponía de su dinero propio (suerte o así lo veía yo)... La pereza me pudo y ahí quedó el periodismo, en forma de reposición de la gran serie Lou Grant que tanto me gustaba de niño... 

... Hasta hace pocos años Don Alberto le siguió preguntando a mi madre por mis escritos. Me hubiese gustado poder decirle a través suyo o, porque no directamente, que le había hecho caso y que ahora tenía mi propia sección en un periódico de renombre además de, por supuesto, varios libros publicados! Tal vez si supiese de él le haría saber del Blog, de que es en parte culpable de mis historias de abuelo cebolleta incipiente. Seguramente notaría que no leí tanto como debía, que en muchas ocasiones sigo sin dosificar bien los ingredientes, que sigo abusando de cocinar a muy baja temperatura... También me hubiese gustado contarle que durante años guardé aquella redacción, como uno de mis primeros "tesoros", a medias como recuerdo y talismán. No se perdió llevada por el viento. Me tuve que deshacer de ella conscientemente en un extraño acto en el que renuncié a cosas del pasado por eso de no tener demasiadas anclas emocionales... como si no las tuviese igualmente!

"Me alegró mucho que me hicieses esa pregunta. No sé si tú te habrás alegrado tanto de hacérmela... en todo caso, es hora de que Jimmy Rabbitte vuelva a su bañera antes de que se le enfríe el agua y de que yo regrese a la última fila de pupitres, esperando, como cada vez que acabo de escribir, que Ricardo esté allí riéndose de mi y conmigo".






6 comentarios:

  1. Hola!
    no he visto The Commitments, pero me apunto la referencia, la veré! Qué buena idea eso de entrevistarte a ti mismo; podría parecer narcisista, pero en realidad es querer decirle al mundo: -ei, yo también tengo cosas que decir, no solamente esos famosetes y famosetas que estamos hartos de ver en la tele.
    Interesante cómo lo que vivimos en la niñez nos marca para siempre, quizás no seas periodista (quién quiere serlo, el Periodismo está sobrevalorado y más viendo lo que escriben según qué periódicos), pero sigues escribiendo y eso es lo que importa. Tu profe seguro que estaría orgulloso.
    Un abrazote!

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    1. Ya me contarás si la ves! Yo tengo debilidad por ella y por las películas de música (que no musicales). Gracias por tus comentarios y por estar siempre ahí!

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  2. Yo me estoy bajando en estos instantes The Commitments (que si la he visto, no me acuerdo) porque a mí también me encantan las películas acerca de música y músicos... Por cierto, dos que he visto últimamente y que me han encantado: Wiplash (a pesar de Metallica es de Jazz) y Sing Street, una comedieta muy divertida de unos adolescentes que montan una banda.
    Tu escrito ha estado genial como siempre, me alegra saber que tuviste al menos un profe de esos que se recuerdan por que animan en vez de desanimar, como aquel otro tuyo de educación física. Yo también empecé a escribir animado por mis profesores, tras ganar un par de concursos de redacción, pero mi pasión siempre fue leer...
    Y en cuanto a lo de hacer Periodismo, visto el percal de hoy día, tanto en el mercado laboral como en los propios medios, yo hubiera preferido hacer otra carrera sin duda.
    Abrazos!!! Wassail!!!

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    1. Ya me contarás qué te ha parecido! Yo creo que te gustará! Whisplash está muy bien! No sólo trata del jazz sino de las relaciones enfermizas que a veces se dan entre maestro y alumno... aunque el profe del asunto está pasado de vueltas! Sing Street no la conozco pero haré por verla! Te recomiendo también Casi Famosos (ya te hice la recomendación en tu Blog) que si no la conoces creo que te encantará, más aun por la época en la que está ambientada!

      Si, fue una suerte tener profesores que animasen. Entonces la escuela de La Letra con Sangre entra era lo más y reconozco que en mi cole salimos muy bien parados!

      Un abrazo!

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  3. ¡¡¡Ya vi Casi Famosos y me gustó un montón!!! Bueno, se nos queda en el tintero la mejor, la más descacharrante, la inimitable... ¡¡¡This is Spinal Tap!!! jajjajaja A mí me encanta, si no la has visto, no lo dudes ni un segundo...

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    1. Te puedes creer que no la he visto??? Ya hago por verla! Por supuesto que la conozco y he visto fragmentos, pero entera...

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