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miércoles, 28 de marzo de 2018

MATERNIDAD Y CELULOIDE... ASOCIACIÓN DESCONOCIDA?

De nuevo os equivocáis. Si habéis llegado hasta esta entrada buscando una relación de Films relacionados con la Maternidad/Paternidad, deciros que agradezco que me tengáis en tanta estima, pero no es el Blog adecuado. No voy a hacer ningún ranking de películas donde se trata el eterno drama humano del alumbramiento (y no hablo de tramas de ex-políticos en compañías eléctricas!).

La pasada semana os narré como mi antigua jefa osó preguntar y además esperando respuesta, cuanto se tardaba en nacer. Choca que un humanoide de género femenino (nótese la deshumanización de su figura para nada fruto del resquemor... EJEM...) crea que existen unos tiempos estimados de parto, pero podemos ponerle varias excusas, como su nerviosismo del momento, al ver pasar la vida de su almacén ante sus ojos en un segundo, su excesivo lanzamiento al mundo empresarial cuya exclusividad intelectual le hizo abandonar conocimientos más mundanos...


... En definitiva, por ser mujer no estaba obligada a saber como iba el tema... Pero... y si se es mujer, además diplomada en alguna rama sanitaria como Enfermería, y se trabaja en un ala de un hospital exclusivamente dedicada a los recién nacidos? Ahí no podemos fallar, verdad? Claaaaaaaaro! De existir un error sería nuestro, padres primerizos por aquel día de autos, que no sabíamos nada de la vida e inconscientemente traíamos hijos al mundo... Vamos con el caso!!!

Uno de los días más calurosos del 2010 Erik decidió venir al mundo. Realmente todo fue muy bien, salvo que por su gran tamaño a la hora de sernos presentado (52.5 cms + 4.230 gramos) hubo que recurrir a facilitarse el paso por medios artificiales. Iba a decir eso de que yo nací con Fórceps y no salí mal, pero los que seáis asiduos lectores sabréis que sólo la primera parte de la frase puede ser cierta!

En todo el proceso de nacimiento sufrimos algo que supongo que todos vosotros, padres y madres, habréis pasado... Nos fueron siendo presentados un sinfín de médicos, todos ellos con una pompa que hacían intuir que serían parte de nuestras vidas hasta que estas se extinguiesen! El anestesista para la epidural, la jefa de comadronas, la comadrona, otra comadrona, la jefa de planta, la jefa de planta durante el turno de noche, la enfermera asignada, la enfermera asignada del turno de noche... por no hablar del único que tenía claro: El doctor que iba a llevar la batuta de la obra! Curiosamente muchos de esos cargos sólo fueron vistos a la hora de presentarse! Salvo el mencionado ginecólogo, yo creo que todos los papeles iban cambiando con tanta naturalidad como la tía de Will Smith en El Príncipe de Bel air! Os prometo que salvo en el momento de estrechar sus quirúrgicas manos, no volví a ver al 80% del personal!

Una vez en planta y normalizada en cierta medida la situación había que afrontar el momento de alimentar al "pequeño" retoño. En un primer instante claro, lo pusieron sobre el pecho de mi mujer y cual koala trepó tímidamente y entró en contacto con su supuesta fuente de alimento, pero aquello era más una imagen de postal que no un menú del día! Ahora tocaba de verdad!

La cosa no era nada fácil! Además de estar pendientes de que su cabeza no podía ser sostenida por su cuello, había que sujetar su peso, tomar un ángulo correcto, no aplastar su nariz contra el pecho, y las dos cosas más difíciles: Que mi mujer tenía que hacer todo con el dolor de una episiotomía y que Erik no quería teta!

Nosotros, creyentes de que nuestra ignorancia hacía que la maniobra de posicionamiento y aproximación del bebé al pecho provocaba ese suceso, pedíamos ayuda al cuerpo de enfermeras cada 2 por 3. Por norma general, con mayor o menor simpatía nos iban asistiendo. Era curioso porque realmente aquel acoplamiento debía requerir más entrenamiento que el de los pilotos de un módulo lunar. El niño, si, se "enganchaba"... pero... sabéis la típica situación de que llevas algo a arreglar, lo miran en la tienda, toquetean 3 botones, ya parece funcionar, sales de la tiende y vuelve a escoñarse? Pues lo mismo! A los pocos minutos de salir la enfermera por la puerta Erik decidía que no quería más.

No sabíamos si hacer caso al método que da libertad de decisión total al niño desde su primer aliento o el forzar la lactancia materna a ultranza pues bien nos habían insistido en todo momento, nos alejaríamos del mayor veneno de nuestros días junto con el azúcar... el biberón! (para evitar susceptibilidades de quienes no sepan leer entre líneas, nótese el sarcasmo). Pero bueno... poco a poco nos fuimos apañando y el bebé no se quejaba. Luego llegó la noche y ya sabéis, por la noche todos los gatos son pardos y pasa como en la casa de Gran Hermano: Todo se magnifica! Parecía que en horario de suplemento por nocturnidad nuestro hijo daba más problemas y las enfermeras estaban más ocupadas (o más vagas... que queréis que os diga).

Acudí en varias ocasiones a reclamar ayuda pues no había manera de alimentar al niño, pero las enfermeras no aparecían. Yo estaba en el pasillo y no vi que tuviesen que ir a ninguna otra habitación, pero bueno, supongo que estarían con otros menesteres para mí desconocidos... El caso es que al cabo de más de hora y media apareció una enfermera perfectamente caracterizada para el papel que iba a interpretar! En cuanto abrió la boca no hacía falta imaginar si se habría sentido disgustada al tener que ir a asistir a unos novatos... parecía bastante en desacuerdo con haber tenido que desplazar su corpachón los 20 metros que separaban la habitación con la sala de enfermeras y su tono de voz hacían más desagradable la extraña verruga de su nariz. Si! Ya os dije que venía bien caracterizada!

Le expusimos nuestro problema y le indicamos como en anteriores auxilios sus compañeras nos habían sabido ayudar, pero que a nosotros solos aquellos movimientos que se nos antojaban de contorsionista no parecían funcionar... Como decía Fernando, uno de mis tatuadores, "ahora viene cuando la matan"...

Enfermera: Cómo que no sabéis poner el niño a que tome el pecho?
Nosotros: Creíamos que si, pero va a ser que no...
Enfermera: Pero... Nunca habéis visto a nadie dar el pecho en una película???

En ese momento el aire acondicionado de la sala debió estropearse pues sentí como todo se escarchaba a mi alrededor. Qué narices estaba diciendo?

Nosotros: Una película? Sólo nos han puesto películas de partos... se refiere a eso?
Enfermera: No... a una película de cine. Nunca habéis visto a nadie dar el pecho en una? Pues se hace así, como en la peli.

Así que todo se reducía a eso? A haber visto una película? Además, no una película documental llamada El Hombre y la Teta, sino a cualquier película!

Visión onírica de la Enfermera (fuente Wikipedia.org)

Me sentí un completo inútil... Había visto películas de Spiderman y no era capaz de trepar por los muros, conocía bien la Saga de Star Wars y mi mayor conocimiento de la fuerza se revelava a la hora de ir al baño, de pequeño vi todas las películas de Bruce Lee y por supuesto, todas las de sus imitadores Brus Lee Bruce Li Bruce Leai y Luce Bree, y jamás supe dar una patada voladora... el género bélico era de mis favoritos y hasta hace bien poco no sabía ni hacia donde se ponía la punta de la bala... pero ahora era peor! Había visto a muchas mujeres dando el pecho en diversos films y ahora mi ineficiencia de trasladar lo plasmado en el celuloide a la vida real podía costarle la vida a mi hijo, porque aquella enfermera un poco más y se da la vuelta sin prestar la más mínima ayuda!

Visión No Onírica de la Enfermera (fuente Silverfluff.wordpress.com)

Deseé haber visto mejor la escena del campo de maíz de Casino y aplicar un correctivo a esa inútil, pero el haber visionado Gandhi provocó su salvación! De mala gana hizo maniobras de dudosa fragilidad y Erik volvió a comer. Se largó sin decir ni adiós, y allí nos quedamos Vanesa y yo, pensando en alquilar Hostel para después pasar a visitar a la simpática trabajadora nocturna de la Nurserie!

Ya lo veis! L@s que seáis enfermer@s podréis corroborar si una de las asignaturas de la carrera es Historia del Cine, si la parte de Reanimación ha de combinarse con un Master de Guion, y si durante el MIR hay que grabar algún Corto! Corto cortito me sentí yo ante aquella Leni Riefenstahl de la planta de recién nacidos. Yo sabía eso de "Todo está en los Libros", pero nada sobre que unos royos de latón podían contener el conocimiento necesario para saber ser un buen padre... una buena madre... seguiré buscando en la filmoteca más cercana!

4 comentarios:

  1. Madre mía!!! De verdad que hay gente que no se por qué estudia determinadas carreras. A mí con la lactancia materna me ha pasado exactamente lo mismo que a vosotros, y con mis dos hijos. No se enganchaban ni a la de tres, y siempre me han dado a entender que era culpa mía, que no sabía ponerlos, que se enganchan solo, erc, etc, y yo les digo que unmojónmuygordoparatodaslasmatronas.
    Al final con el mayor quince días de lactancia materna y con el chico, por luchar contra la naturaleza y no sentirme la peor madre del mundo mundial, duré un mes, con dos mastitis y 39 de fiebre.
    A día de hoy, después de todo lo pasado, callaría más de una boca, pero se aprovechan de tu situación indefensa y desconocida de recién parida.
    En fin, qué pena que tengan que trabajar tan amargadas en un oficio tan bonito.
    Un abrazo 🤗 😘

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    1. Hola Rocío y muchas gracias por pasarte a leer y comentar! Nuestro caso fue parecido al que comentas. El diagnóstico estaba claro: Éramos idiotas y no sabíamos hacer lo más básico, como "todo el mundo". Misteriosamente después de mes y algo y pasar por el hospital una noche porque el niño llevaba mamando (o eso creíamos) más de 8 horas sin parar y no dejaba de llorar de hambre, descubrimos que tenía un problema en la lengua de solución facilísima y que nadie de los iluminados vio... En fin... Muchas gracias de nuevo y un abrazo!

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  2. Nada Hermano, que tendrías que ir más (todavía) al cine jajajja Espero que en una situación médica de urgencia, mi médico haya visto las suficientes pelis jajjjaja Desde luego, hay que joderse con la enfermera!!!
    A nosotros nos pasó algo parecido, pero casi peor en cuanto lo del equipo médico: a vosotros os los presentaron, pero nosotros no sabíamos con exactitud quién iba a asistir a Fani durante el parto, fue algo que nos encontramos el día que llegamos al hospital y nunca más se supo... Y a ella le hicieron cesárea, con lo que también tuvo un post parto bastante doloroso.
    A la nena le costó engancharse a la teta, pero tras una noche de intentos infructuosos, lo consiguió; y también tuvimos enfermera nocturna, pero está no dudó: le enchufó un biberón y la dejó frita unas cuantas horas.
    Un abrazo!!! Wassail!!!

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    1. Hermano! Aun recuerdo como si fuese ahora las ganas de llorar de alegría que me dio cuando, como le comentaba a Rocío, llevamos a Erik al hospital tras 8 horas sin parar de mamar y llorar de hambre, le enchufaron el biberón y se lo zampó al momento... Me sentía muy mal padre por darle biberón, pues me lo habían plantado como lo peor... Un abrazo que me voy al cine!!! ;)

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